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En estos días en los que la tormenta Filomena azota el país entero, en Canarias encontramos con fuertes rachas de viento que nos pueden poner en peligro al volante. Ante esta situación meteorológica, es imprescindible saber qué puede suceder y, sobre todo, como evitarlo. ¡Te lo contamos!

Y es que las fuertes rachas pueden ser capaces de modificar la trayectoria de nuestro vehículo, provocando que nos choquemos contra la mediana, otro coche o incluso contra un peatón.
Para evitar esto, lo más importante es reducir la velocidad y fijarnos continuamente en la intensidad y dirección del viento que sopla. Esto último es tan fácil como observar la vegetación o cualquier elemento colgante, que nos indicará de dónde procede.
Nosotros, como conductores, debemos corregir de manera suave la dirección del coche, llevando el volante en sentido contrario al viento. De esta manera, reduciremos el riesgo de “arrastre” por la propia corriente. Es importante saber que, si el vendaval es lateral, el peligro aumenta.
En esta línea, las marchas lentas nos ayudarán a tener la máxima capacidad de control del coche. Es recomendable además conducir en la parte central del carril, lo que nos dará algo de margen ante un posible susto.
Carga
Si es evitable, cuando hace viento es mejor no cargar equipaje en el techo, ya que afecta a la aerodinámica del vehículo y ofrece una mayor resistencia al aire. En el caso de que fuera imprescindible, los expertos recomiendan apostar por cargar en un baúl o cofre cerrado, que a posteriori colocaremos en lo alto de nuestro vehículo.
Un caso similar ocurre con los remolques y las caravanas: la desestabilización del conjunto por la fuerza del viento es mayor cuanta más carrocería tenga el coche.
Esto provoca el temido “efecto pantalla”, que se produce cuando soplan potentes rachas de aire. En concreto, el motivo de su aparición es cuando hay una interrupción temporal del viento como, por ejemplo, un túnel. Justo al salir, las corrientes laterales pueden hacernos pasar un mal rato.
La intensidad de este “golpe de aire puede hacernos invadir, incluso, el carril contrario, por lo que es prioritario que estemos atentos y, si ocurre, girar ligera y suavemente, el volante hacia el sentido contrario al que sopla el viento.
Este efecto es el mismo que nos ocurre cuando estamos adelantando a un vehículo voluminoso, como un camión o una guagua, que nos hace pantalla.
Teniendo en cuenta todos estos detalles, recuerda: con viento, realiza tan solo los desplazamientos que sean estrictamente necesarios. Si debes salir, ¡toma las precauciones que te hemos explicado!

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